|
Tailandia se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos
del sudeste asiático, gracias al maravillosos conjunto que
representan sus dorados templos, la vegetación exhuberante,
la calidez de la gente y los manjares exóticos.
Bangkok:
es el centro espiritual, cultural, comercial y político de
Tailandia. Durante días podemos recorrer algunos de sus 300
templos, pasear por los Klongs (canales) hacia los mercados
flotantes, recorrer sus aglomeradas calles repletas de tiendas y
vendedores callejeros, y realizar excursiones a lugares tan célebres
como son el Palacio Real, el Templo del Buda de Esmeralda, el
Templo del Buda Reclinado, el museo al aire libre llamado la Ciudad
Antigua, etc.
Bangkok
ofrece una incomparable y variada vida nocturna: cenas Thai con
danzas folklóricas, animadas discotecas y clubes privados,
etc.
Sin
embargo, el 80% de los tailandeses vive de la agricultura, especialmente
del cultivo de arroz, de la cría de patos y de la pesca,
por lo que hará falta viajar bastante alrededor del país
para formarse una idea real de su idiosincrasia. El norte es montañoso
y al sur se encuentran las hermosas islas de playas blancas, en
el centro se encuentran las llanuras aluviales. Las ciudades más
atractivas al norte son Chiang Mai y Chiang Rai, al centro Sukhothai
y Ayutthaya y al sur Hua Hin, Koh Samui, Phuket y las Islas Phi
Phi.
El
budismo es la religión que profesan casi todos los tailandeses.
La religión impregna todos los aspectos de la vida cotidiana
del país y tiene mucho que ver con la delicadeza de sus costumbres
y con la riqueza de su arte.
|