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Un luna de miel en Grecia, implica mucho más que Atenas.
Puede comenzar por Atenas, cuna de la democracia y de la civilización
occidental, una ciudad dinámica en la que conviven lo antiguo
y lo moderno. El Partenón se alza majestuoso por encima de
la ciudad, su antigua gloria todavía es visible a pesar del
paso de los siglos.
Luego
recomendamos realizar un romántico crucero por el mar Egeo.
Sólo en tres días Usted navegará por las más
hermosas aguas del mundo hasta puertos que han cautivado la imaginación
del hombre durante siglos. Pasee por las calles de mármol
de Efeso, una maravilla arqueológica del primer siglo a.C.
Recorra la ciudad medieval de Rodas, donde se reunieron los cruzados
antes de embarcarse para Tierra Santa. La antigua acrópolis
de Lindos, en Rodas, descansa en la cumbre de una colina sobre el
mar, ofreciendo un panorama amplio y espectacular. Visite el monasterio
de San Juan Evangelista, en Patmos, donde el santo escribió
sus apocalípticas Revelaciones. Las calles de un blanco resplandeciente
y los molinos de viento de Mykonos le encantarán, especialmente
al caer la tarde, cuando se siente en una de las tabernas frente
al mar a disfrutar de la puesta del sol. La historia de estos puertos
no tiene más rival que la belleza natural de los mismos.
Sin
embargo, también puede elegir pasar unos días en las
famosas Cícladas Griegas, que brindan una incomparable experiencia
de paz y descanso. Ni una sola nube empaña el límpido
azul de estos cielos durante todo el verano. Cada día es
claro, brillante y deslumbrantemente azul. En las Cícladas,
solo una de las tantas familias de islas de fábula de Grecia,
puede ir a la playa todos los días: garantizado. Fuera de
la vida de playa, existen muchas opciones. En la isla de Mykonos,
por ejemplo, existe una especial lista de cosas que puede hacer:
si lo desea, puede bailar sobre las mesas, si quiere probarse un
fabuloso tapado de piel aunque haya 35º de temperatura, también
puede hacerlo, si no quiere utilizar traje de baño, no lo
utilice, si quiere dormir hasta la una del mediodía, hágalo,
ya que Mykonos tiene una activa vida nocturna.
Los
días en Mykonos fueron planeados para el relax, puro y simple.
¿Qué mejor puede hacer que dormir hasta la hora que
quiera, desayunar a la hora que habitualmente almorzaría,
dirijirse a la tarde a la playa y disfrutar del maravilloso atardecer
mientras bebe su trago favorito, cenar en cualquiera de los restaurantes
a cielo abierto y luego bailar hasta el amanecer? Nada. Un hermoso
"nada" que puede interrumpirse por ejemplo para visitar
cualquiera de las 300 iglesias de la isla, pasear por los comercios
o simplemente admirar la belleza pura del pueblo de Mykonos, con
sus casitas cuadradas y blancas, acentuadas por barandillas azul
brillante, y por el azul más brillante aún del mar.
La
mayoría de las personas encuentran a Mykonos como el destino
máximo. Pero para aquellos que no gustan tanto de la vida
nocturna e indulgente de la isla, las Cíclades ofrecen cientas
de otras islas para que elija. Para aquellos que aman la historia,
es ideal visitar los templos y mosaicos de Delos. Santorini es otra
belleza, con un pueblo -Thira- que parece colgar de un precipicio.
Santorini tambipen se caracteriza por sus hermosas playas y en la
isla se encuentra una ciudad que hasta hace poco permanecía
enterrada y fue recientemente excavada: Akrotori. Otras islas para
los amantes de la paz son Ios, Amorgos, Naxos, Andros y Tinos, entre
otras. Si su luna de miel de ensueño significa islas, este
es el lugar ideal para cumplir ese sueño.
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